Como Saber A Que Profundidad Esta El Agua Subterranea?

Como Saber A Que Profundidad Esta El Agua Subterranea?

Como Saber A Que Profundidad Esta El Agua Subterranea?Es muy probable que la persona que haya tenido que cavar para hacer un pozo en los tiempos antiguos en Egipto, lo haya hecho usando probablemente sus manos, una pala, y un balde. Ha de haber tenido que cavar hasta alcanzar la capa freática y el agua llenó el fondo del hoyo. Algunos pozos en esta época moderna aún se cavan usando las manos, pero ya existen métodos más modernos. Aunque todavía es un trabajo sucio. !

Los pozos son extremadamente importantes para todas las sociedades. En muchos lugares, los pozos proveen un suministro confiable de agua para el uso doméstico, para la irrigación y las industrias. Cuando el agua superficial es escasa, como ocurre en los desiertos, la gente no podría sobrevivir sin el agua subterránea.

Tipos de pozos

El cavar un pozo a mano está ya pasando de moda (¿a USTED le gustaría hacerlo así?). Los pozos modernos se taladran usando un taladro especial montado en una troca . Sin embargo, existen muchas maneras de cavar un pozo — aquí se presentan algunos de los métodos más comunes.

Cavar pozos

Como Saber A Que Profundidad Esta El Agua Subterranea?

Pozos de tubo

Los pozos de tubo aún son comunes hoy en día. Se hacen insertando un tubo de pequeño diámetro en tierra suave, como arena o grava. Se coloca usualmente un colador en el fondo del tubo para filtrar la arena y otras partículas.

¿Problemas? Unicamente se usa este tipo de pozo para encontrar agua cerca de la superficie y debido a que el suministro del agua está tan cerca de la superficie, puede ocurrir contaminación ocasionada por los contaminantes encontrados en la tierra.

Pozos taladrados

La mayor parte de los pozos modernos se hacen usando un taladro, que es un método complicado y caro. Los taladros que se usan generalmente van montados en trocas grandes.

Se usan taladros que al rotar se hunden y muelen la roca y otros componentes del taladro la pulverizan si la tierra es suave, se usan barrenos grandes. Los pozos hechos con taladro pueden tener una profundidad de más de 1,000 piés.

Usualmente se instala una bomba en el fondo del pozo para que bombee el agua hacia la superficie.

El Nivel del Agua en los Pozos

Las personas que usan agua subterránea encontrarían más fácil obtenerla si el nivel en el acuífero que suministra al pozo, se mantuviese siempre al mismo nivel.

Las variaciones de la lluvia que ocurren durante las diferentes estaciones del a�o y las ocasionales sequías, afectan la “altura” del nivel del agua subterránea.

Si se bombea un pozo a velocidad mayor con la que su acuífero se recarga ya sea por precipitación pluvial u otro tipo de flujo de agua subterránea, entonces los niveles del agua alrededor del pozo pueden ser más bajos.

El nivel del agua en un pozo también puede bajar si a otros pozos existentes cerca del mismo, se les extrae demasiada agua. Cuando los niveles del agua bajan más que el nivel de bombeo, entonces los pozos empiezan a bombear aire – y éstos “se secan.”

Información de esta página viene del panfleto: Waller, Roger M., Agua Subterránea y el Dueño de Casa Rural (“Ground Water and the Rural Homeowner”, U.S. Geolgoical Survey, 1982

Acerca de los pozos de agua privados | US EPA

  • Información relacionada en inglés (English)
  • En esta página:
  • Información básica sobre los pozos de agua privados
  • Como Saber A Que Profundidad Esta El Agua Subterranea?Diagrama de casa conectada al pozo privado 

Por lo general, los pozos de agua privados son poco profundos (menos de 200 pies [60 m] de profundidad).  Se suelen construir con acero sólido o revestimientos de plástico pesado con ranuras que permiten el ingreso del agua.  Suelen contener acueductos bajo tierra para evitar el congelamiento. Más de 15 millones de hogares (aproximadamente el 15 % de los norteamericanos) cuentan con pozos de agua privados para el suministro de agua potable. Se deben proteger los pozos de agua privados de la contaminación. 

El consumo de agua subterránea contaminada podría causar enfermedades. La contaminación de aguas subterráneas puede provenir de muchas fuentes, entre ellas:

  • Filtración a través de tiraderos
  • Tanques sépticos con fallas
  • Tanques de almacenamiento subterráneo 
  • Fertilizantes y pesticidas
  • Escorrentía de áreas urbanas 

Si su familia obtiene agua potable de un pozo privado, ¿sabe si esta agua es segura para beber? ¿Qué problemas de salud podría enfrentar usted y su familia? ¿A dónde puede dirigirse para pedir ayuda o sugerencias?

La información en este sitio web lo ayudará a responder estas preguntas.

La EPA regula los sistemas de agua públicos.  Sin embargo, la EPA no tiene autorización para regular pozos de agua potable privados. Los proveedores de agua privados no están sujetos a los estándares de la EPA. Algunos gobiernos estatales y locales sí establecen reglas para proteger a los usuarios de estos pozos.

  1. A diferencia de los sistemas de agua potable públicos, los pozos privados no cuentan con expertos que verifiquen regularmente la fuente de agua y su calidad antes de que se envíe a la canilla. Los hogares que usan pozos privados deben tomar precauciones especiales para garantizar
  2. la seguridad de sus proveedores de agua potable.
  3. Tipos de pozos
  4. Existen tres tipos de pozos de agua potable privados.
  • Los pozos excavados son hoyos en la tierra excavados con palas o retroexcavadoras y, por lo general, son alineados (rebordados) con piedras, ladrillos, mosaicos u otro material para evitar un derrumbe. Dado que, generalmente, son poco profundos (aproximadamente de 10 a 30 pies [3 a 9 m] de profundidad), los pozos excavados tienen el mayor riesgode contaminación. 
  • Los pozos hincados son perforados hidráulicamente o por batido en la tierra e impulsan agua de la zona saturada de agua. Los pozos hincados también son poco profundos (aproximadamente de 30 a 50 pies [9 a 15 m] de profundidad) y tienen un riesgo de contaminación moderadoa alto proveniente de las actividades terrestres cercanas. 
  • Los pozos aforados son más profundos (aproximadamente de 100 a 400 pies [30 a 122 m]) y, por lo general, el revestimiento de las tuberías es de metal o plástico, lo cual protege el agua del pozo de las fuentes de contaminación. Los pozos aforados tienen un riesgo menor de contaminación.Sin embargo, ningún pozo puede ser considerado sin riesgo de contaminación. 

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Construcción del pozo

La construcción correcta y el mantenimiento continuo del pozo son clave para la seguridad de su suministro de agua. El agente estatal que provee licencias a contratistas especializados en pozos de agua, el departamento de salud local o un profesional local del sistema de agua pueden brindarle información acerca de la construcción del pozo.

El pozo debe estar ubicado de manera tal que el agua de lluvia fluya lejos de él. El agua de lluvia puede levantar bacterias y sustancias químicas peligrosas de la superficie terrestre. Si esta agua se acumula cerca de su pozo, puede infiltrarse y causar potencialmente problemas de salud.

Las perforadoras de pozos de agua y los instaladores de bombas de pozo deben estar bien adheridos y asegurados. Asegúrese de que su contratista de aguas subterráneas esté registrado o autorizado en su estado, de ser necesario, y preferiblemente certificado.

Si su estado no cuenta con un programa de autorización o inscripción, visite los recursos en inglés de la Asociación Nacional de Aguas Subterráneas (National Ground Water Association) para propietarios de pozos privados Salida y denegación para encontrar contratistas de pozos de agua certificados cerca de usted. La Asociación Nacional de Aguas Subterráneas cuenta con un programa de certificación voluntario para contratistas. Algunos estados utilizan los exámenes de la Asociación como su evaluación para la autorización.

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Mantenga su pozo seguro

Para mantener su pozo seguro, esté al tanto de la existencia de posibles fuentes de contaminación cercanas. Consulte con su departamento de salud local o programa ambiental por requerimientos de distancia. Fuentes posibles de contaminación podrían incluir:

  • Tanques sépticos
  • Terrenos de ganado, silos, campos de lixiviación sépticos
  • Tanques de petróleo, almacenamiento impermeable de estiércol, y manipulación y almacenamiento de fertilizantes
  • Acumulación de estiércol

Consejos para mantener su pozo seguro:

  • Lleve a cabo el mantenimiento del pozo, detecte los problemas temprano y corríjalos para proteger el funcionamiento del pozo. Muchos propietarios tienden a olvidar el valor del buen mantenimiento hasta que los problemas alcanzan un nivel de crisis, lo cual puede resultar caro. 
  • Mantenga actualizados los registros de la instalación y de los arreglos del pozo, así como los análisis de las tuberías y el agua. Esos registros pueden ayudarlo a detectar cambios y posibles problemas en su sistema de agua. Si tiene problemas, busque a un experto local para verificar la construcción de su pozo y los registros de mantenimiento.
  • Proteja el área de su pozo. Sea cuidadoso con el almacenamiento y la eliminación de los desperdicios y productos químicos domésticos y de cuidado del césped. Los agricultores y jardineros que llevan a cabo una práctica adecuada minimizan el uso de fertilizantes y pesticidas.
  • Tome medidas para reducir la erosión y evitar la escorrentía del agua en la superficie.
  • Verifique a menudo los tanques de almacenamiento subterráneo que contienen petróleo para calefacción, gasoil o combustible.
  • Asegúrese de que su pozo se encuentra protegido de los desperdicios de ganado, mascotas y fauna.

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¿Cómo saber si en mi terreno hay agua?

Necesitas tener agua en tu propiedad, pero no sabes si existe debajo de ella. No te preocupes, aquí te decimos qué puedes hacer al respecto para encontrar agua subterránea en tu finca.

Uno de los principales errores que realizan las personas a la hora de empezar un proyecto de perforación es no confirmar si existe agua en su propiedad. Estos errores pueden costar mucho, pero mucho dinero.

Realizar un estudio Geológico puede costar desde los 10 mil pesos en adelante, todo depende del tipo de análisis que utilices. Este costo es minúsculo si lo comparamos con los 500 mil pesos que tendrías que gastar mínimo en la perforación, para que al final no encuentres agua ¿no lo crees?

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¿Qué tipo de estudios Geológicos existen?

Existen varios tipos de estudios Geológicos, uno está basado en el método científico y el otro en lo sobrenatural o pseudociencia -no es una exageración-, este se le conoce como Radiestesia o “varista” (en México). Las personas responsables de realizar dichos análisis Geológicos son:

¿En qué consiste la Radiestesia?

La radiestesia o Rabdomancia es un método de más de 4 mil años que asegura que a través de estímulos eléctricos, electromagnéticos, magnetismo y radiaciones pueden encontrar agua debajo de la superficie.

Esto lo hacen con varillas en forma de “L” o “V” que amplifican la capacidad magneto receptora del ser humano. Con esta herramienta el Zahorí recorre la propiedad hasta encontrar la fuente de agua que se encuentra por debajo de él.

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Si quieres saber más del tema, te recomiendo veas la siguiente entrevista y tomes tú una opinión sobre este método para encontrar agua.

¿En qué consiste el método científico-técnico?

Este método es de carácter científico y su veracidad es mayor. Se necesita un técnico especializado en el tema, ya que dependiendo de la metodología y el equipo que se implemente será la precisión de los resultados de dicho estudio, aquí se recomiendo:

  • Conocer el nivel de experiencia del especialista
  • Proyectos anteriores
  • Cómo realiza la interpretación de los datos

Las herramientas que utilizan los geólogos para identificar si existe agua en tu propiedad son:

  • Estudio Hidrogeológico
  • Resistividad eléctrica
  • Resonancia Magnética Prótonica

¿Qué es un estudio Hidrogeológico?

Existen varias maneras de hacer este tipo de estudio para identificar si hay agua en tu propiedad. Estas son:

  • Topografía y análisis de los alrededores: Aquí se busca entender cómo se mueve el agua de la superficie y de forma subterránea.
  • Presencia de vegetación: La misma presencia de vegetación es un fuerte indicador de agua a sus alrededores o al interior de la tierra. La presencia de “berrys” es una señal de que hay agua próxima a tu propiedad, ya que estas toman el fluido de las fuentes cercanas.
  • Tomografía Remota térmica: Esta es obtenida mediante a partir de imágenes de satélite. La cual capta las capas del suelo y nos da su composición emitiendo una señal térmica diferente. En otras palabras, mediante el calor podemos identificar si hay agua.

¿Qué es la resistividad eléctrica?

Este método se basa en inyectar un flujo eléctrico en el suelo y dependiendo la composición que se encuentra por debajo será el tipo de señal que se recibirá en los receptores, cuantificando la fuerza con la que se opone la materia:

  • Una resistividad baja indica un material que permite fácilmente el movimiento eléctrico, por ejemplo el agua.
  • Una resistividad alta indica un material que no permite fácilmente el movimiento eléctrico.

¿Qué es Resonancia Magnética Prótonica?

Este no solo tiene un nombre extravagante, sino que también es el único método capaz de detectar agua directamente. Por desgracia este es más extraño de encontrar en el País de México, pero aún así hablaremos de el.

En la resonancia magnética prótonica se inyecta en el suelo un campo electromagnético y el agua subterránea emitirá una señal de respuesta.

  • A mayor señal mayor será la presencia de agua en el suelo.
  • A menor señal menor será la presencia de agua en el suelo.

Este método no solo indica si existe o no agua, sino que también indica la profundidad y cantidad de agua que podrás encontrar. Por desgracia este método no se practica mucho en la región de México.

¿Qué opción para encontrar agua es la ideal para mi?

Todas las opciones son buenas, aquí dependerá tu presupuesto para poder determinar cuál opción es la mejor para ti.

Una buena idea para saber si hay agua en tu propiedad es:

  • Descubrir si han perforado anteriormente en la propiedad
  • Consultar en mapas topográficos  y geológicos la existencia de mantos acuíferos
    • Aquí puedes consultar la topografía.
    • Aquí puedes consultar el mapa geológico
  • Pregunta a los vecinos la existencia de pozos (algunos no tienen documentación).
  • Solicitar ayuda de un experto en el tema.

Estas son tan solo unas ideas que te ayudarán a identificar si existe agua en tu propiedad.

Conclusión

Recuerda, identificar si existe agua en el subsuelo de tu propiedad debe ser uno de los primeros pasos que debes realizar para la viabilidad de un pozo de agua. Existen 2 métodos para la identificación:

  • Metodo cientifico
  • Resonancia

Cada uno de estos métodos tienen diferentes formas de identificar los mantos acuíferos que se encuentran por debajo de tu finca. Es preferible que empieces tu búsqueda de información sin necesidad de desembolsar dinero. Puedes utilizar los links que se encuentran arriba para consultar los mapas hidrológicos y conocer a fondo tu situación. 

Una vez que tengas la información sobre si hay o no agua debajo de tu propiedad será necesario conocer los permiso que se necesitan para tramitar con CONAGUA, el cual le dará viabilidad a la perforación de tu pozo profundo.

Si te gusto el articulo, por favor comparte. En caso de tener una duda te invito a que comentes y en la brevedad posible recibirás una respuesta.

Método de trabajo para hallar agua subterránea

Posted at 09:58h in Noticias by Superad

La búsqueda de agua bajo el suelo es tan antigua posiblemente como la Humanidad misma.

Hasta tiempos recientes y desde hace siglos lo más normal era realizar pozos de escasa profundidad (menos de 10 metros) y mucho diámetro (más de un metro), que sin embargo tienen la ventaja de acumular volúmenes de agua importantes para el riego de fincas pequeñas.

Sin embargo, más recientemente se está recurriendo a la ejecución de sondeos que son perforaciones de escaso diámetro (0,2 a 0, 6 m. en general), pero que tienen una profundidad de decenas o centenas de metros.

Ante la necesidad de hallar agua subterránea, los casos que se nos pueden presentar son de lo más diverso, pero ahora estoy analizando uno que bien puede ser representativo de lo que ocurre en muchas otras partes: una finca de aproximadamente media hectárea y situada en una ladera. Pienso que muchos de los lectores también tendrán fincas en similar situación.

Desde una perspectiva racional y científica las respuestas concretas (es decir el caudal que se puede lograr) sólo se pueden dar, en el mejor de los casos, después de realizar una serie de cálculos; que a su vez han de ser precedidos de la obtención de una serie de datos concretos (numéricos) que hay que conseguir a partir de medidas más o menos complejas. Eso de guiarse por corazonadas o intuiciones no me parece razonable. No obstante la obtención de los datos necesarios a veces precisa realizar estudios y otras labores (sondeos) que suponen un coste no asumible. “Vale más el collar que el perro”; como dice el refrán popular. Vamos a verlo.

EL NIVEL FREATICO

En el caso concreto de la finca aludida anteriormente, un simple vistazo a un mapa de la zona indica que siguiendo la pendiente máxima de la ladera donde se halla la finca hallamos en el fondo del valle un pequeño río y que la diferencia de cota (ver croquis) entre el río y la finca son 80 metros. Tenemos así ya un primer dato concreto. Esto supone que si en la finca hacemos un sondeo de 80 metros de profundidad habremos rebasado con prácticamente total seguridad la superficie freática. Es esta una superficie que por norma general existe en cualquier parte bajo el suelo y que viene a ser una copia del relieve con sus vaguadas y zonas altas pero dibujando en relieve de forma atenuada. Este nivel tras un período de frecuentes precipitaciones (primavera) está mas próximo a las zonas de cumbre que tras la estación seca.

Ahora supongamos que disponemos del algún dato adicional, que debo buscar sobre el terreno (una fuente un pozo o sondeo cercanos,…) que nos permiten precisar más.

El nivel freático (ver de nuevo figura adjunta) tiende a subir a medida que sube el terreno y considerando estas circunstancias imaginemos que logramos saber que ese nivel freático lo hallamos a los 60 metros bajo la finca. Aquí ya tenemos otro dato importante.

Esto supone que con 80 metros de sondeo los últimos 20 discurrirán por debajo del nivel freático.

Este nivel tiene la característica de que bajo el mismo todos los poros y diminutos huecos o fisuras que hay en el terreno están llenos de agua. Si el agua de estos huecos se vierte hacia el sondeo (es lo normal) al cabo de un cierto tiempo los últimos 20 metros de sondeo se hallarán llenos de agua.

Una ver llegada esta situación y como ocurre en cualquier pozo, el nivel de agua se estabiliza y aparentemente el agua queda estancada al igual que en un depósito. Suponemos que se trata de los llamados acuíferos libres.

Si fuese un acuífero confinado entonces el agua podría ascender por el sondeo hacia arriba, hasta incluso llegar sin mas a la superficie.

Lógicamente lo que más sencillo de conocer es el diámetro del sondeo. Sea este de por ejemplo 20 centímetros. En este caso en esos últimos 20 metros de sondeo el volumen de agua almacenado será de (0,1 x 0,1 x pi x 20) =0,628 m3 de agua esto es 628 litros.

Es como puede verse una cantidad de agua escasa, si la comparamos por ejemplo con la contenida en los pozos tradicionales de “toda la vida”; esos que suelen tener menos de 10 metros de profundidad pero cuyo diámetro puede ser perfectamente de 2 metros y en los que a menudo se hallan llenos de agua los últimos 3 por ejemplo.

En este caso el volumen sería de 9,42 metros cúbicos es decir 9.420 litros.

Este dato es importante ya que indica que es mucho más eficaz almacenar volúmenes de agua interesantes para el riego de pequeñas fincas mediante los pozos tradicionales que mediante profundos pero estrechos sondeos.

Otro tema es el agua que mana o pueda manar en un sondeo profundo y la que nos puede suministrar un pozo de los tradicionales.

En nuestros tiempos cada vez es más frecuente la práctica de acudir a sondeos profundos (y costosos) porque las épocas de sequía que parecen cada vez más frecuentes, hacen inútiles los pozos tradicionales. Así pues volvamos al caso del sondeo.

Lo que interesa saber es el tiempo que ha de transcurrir para que una vez extraída toda esa cantidad ( volumen) de agua se vuelva a la situación inicial; es decir a tener los últimos 20 metros de sondeo llenos de agua. En definitiva se trata de poder calcular “lo que manará” el sondeo o dicho técnicamente el caudal que nos puede proporcionar.

Si una vez vaciado el sondeo al cabo de una hora estuviese lleno ello supondría un caudal medio de 0,17 litros/segundo. Ahora habría que ver si esto es suficiente o no, para lo que se pretenda regar en esa finca. En cualquier caso de lo que se trata es de saber que caudal nos puede proporcionar el sondeo, antes de hacerlo. Esta es la cuestión.

Para saber esto necesitamos determinar la cantidad de agua que se filtrará a través de sus paredes en esos últimos 20 metros. Es sencillo calcular la superficie de estos últimos 20 metros. Son (2 x pi x 0,1 x 20)= 12,56 metros cuadrados.

Esto supone una velocidad media de 4,9 cm/hora del agua, suponiendo que entrase al sondeo como una masa continúa por toda la superficie del mismo. Estos son cálculos muy sencillos, pero a partir de aquí empiezan los problemas complejos.

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Para saber el caudal de agua que manará una vez realizado el sondeo a través de esos 12,56 metros cuadrados; es decir los litros de agua por minuto (por ejemplo); necesitamos conocer no sólo las características del sondeo y la disposición lo más exacta posible del nivel freático; también hay que conocer ciertas características del terreno, en concreto lo que se conoce como los parámetros hidráulicos del acuífero del que pretendemos extraer el agua. Estas características del terreno en una zona concreta sólo se pueden conocer con rigor si se hacen una serie de sondeos y se practican lo que se conoce como bombeos de ensayo. Aquí está pues el punto clave y que explica porqué “vale mas el collar que el perro”. Si hay que hacer tres (mínimo) o cuatro sondeo en una finca de media hectárea, para posteriormente poder determinar si es viable,… o no, hacer un sondeo para poder regarla con comodidad; nos hallaremos ante una situación complicada. Incluso aunque sólo hubiese que hacer uno en vez de tres o cuatro el tema sería quizá poco viable.

Hay que señalar que cuando se extrae agua de un pozo o sondeo lo que se provoca alrededor del punto de extracción, es la aparición de una zona en forma de embudo en la que no hay agua porque esta es la extraída Este embudo altera la forma inicial de la superficie freática.

Este embudo en cuyo centro se halla lógicamente el pozo o sondeo es lo que se denomina cono de descensos. Lo ideal es que este embudo llegue un momento en que se estabilice y no se haga más grande.

Si esto no ocurre llegará un momento en el que no se podrá seguir extrayendo agua; pues ese embudo se habrá convertido en una superficie casi plana y el agua que llegaría al sondeo sería insignificante para el caudal de extracción normal de la bomba.

EL CAUDAL Y LOS ACUIFEROS

Una creencia popular aún muy arraigada considera que el subsuelo está recorrido por una serie de “venas” o corrientes de agua, por las que esta circula como lo hace por las tuberías que instalan los fontaneros y que el caudal de agua (un litro por minuto por ejemplo); es constante.

Según esta idea, que es insisto equivocada, la “gracia” al hacer un pozo o sondeo es hacerlo justamente donde pueda “empalmar” con alguna de estas “tuberías” subterráneas y punto. El caudal del pozo será el que lleva esa tubería subterránea (o varias). Así de simple, pero así de absurdo.

Es una idea totalmente equivocada.

Al pensar en el caudal de agua que podemos extraer del subsuelo, hemos de pensar mas bien en lo que ocurre cuando tenemos un depósito o un estanque con agua. ¿Qué caudal podemos obtener? Pues este dependerá entre otras circunstancias de lo que abramos la llave de salida.

En el subsuelo hay zonas a veces muy extensas en las que los poros, huecos o fisuras del terreno están llenos de agua que con más o menos facilidad se puede extraer.

Son los llamados acuíferos que en cierto modo se comportan como almacenes subterráneas de agua y que (esto es esencial) se recargan de modo natural con el agua de la lluvia o la nieve y en muchos casos se van descargando de modo natural a través de los manantiales, los ríos y arroyos.

Puede haber acuíferos muy profundos es decir que se hallen por debajo de la cota inferior de una zona y que durante muchos años permanezcan sin variación alguna y que en caso de necesidad se podrían explotar; aunque eso si a costa de bombeos muy profundos y por ello quizá tan costosos que sean inviables.

En el caso de la finca de la que he hablado en este artículo y dada su situación y la geología del entorno yo creo que el agua que en su caso se podría extraer pertenece a lo que se llama un acuífero libre. En este tipo de acuíferos los cálculos son quizá mas complicados que en los conocidos como acuíferos confinados.

Ahora imaginemos que se conociese el valor de la permeabilidad del terreno en esa zona y también la disposición del nivel freático (que es una superficie no lo olvidemos).

En este caso y tras los pertinentes cálculos se podría determinar que caudal constante podemos extraer de modo continuo para que durante mucho tiempo se pueda extraer un caudal constante de agua. Lo de mucho tiempo lógicamente es una expresión ambigua.

Este período en el mejor de los casos podría entenderse como que son varios años; siempre y cuando eso si no haya cambios exagerados de la climatología. Los acuíferos se recargan año tras año en la temporada lluviosa; pero si esta experimenta durante varios años cambios significativos el mantenimiento de un caudal constante se hace imposible.

En cualquier caso y aquí es a donde yo quiero llegar, lo que he pretendido en este artículo es explicar cual es la filosofía de trabajo para buscar agua de modo racional, que es la misma que se emplea por ejemplo para medir una finca: obtener los datos necesarios y luego calcular.

En la medida en que los datos tomados más se ajusten a la realidad y siempre que los cálculos se realicen de modo correcto; conseguiremos unos resultados mejores es decir más coincidentes con lo que realmente tendremos una vez se realice lo que interesa que es la extracción de agua subterránea en cantidades aceptables.

Fuente Bembidre Digital

Publican un mapa mundial de la profundidad de las aguas subterráneas

Las aguas subterráneas próximas a la superficie tienen mucha importancia para los ecosistemas terrestres al ayudar a mantener el caudal de los ríos o el suelo húmedo en épocas de ausencia de lluvia, por citar dos ejemplos.

A mayores, son aspectos con incidencia en el clima. A pesar de su importancia, poco se sabía de la distribución de la capa freática, franja que separa el suelo oxigenado, próximo a la superficie del terreno, de los acuíferos.

Investigadores de la Universidad Rutgers (New Jersey, EE UU) y de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) han desarrollado un mapa mundial de la profundidad de estas aguas subterráneas que publica la revista Science.

El trabajo cubre incluso zonas sin datos “para así poder inferir patrones espaciales y procesos a partir de un modelo hidrológico de aguas subterráneas forzado por el clima, la topografía y el nivel del mar actuales”, señalan los expertos.

Según sus resultados, entre el 22 y el 32% de la superficie emergida global se encuentra influida por una capa freática poco profunda, incluyendo aproximadamente el 15% de zonas con agua superficial alimentada por las aguas subterráneas, y entre un 7 y un 17% de áreas con la capa freática accesible a las raíces de las plantas.

Estos datos permiten afirmar, según Gonzalo Míguez, investigador de la USC, que la capa freática es lo suficientemente poco profunda en una fracción significativa –de entre el 22 y el 32%– de los continentes como para influir en los ecosistemas terrestres directamente.

Cuando esta capa es poco profunda interactúa de diversas maneras con las zonas superficiales: proporcionando agua a ríos y lagos y manteniendo ecosistemas acuáticos en períodos secos. Asimismo, impide el drenaje del terreno y crea las condiciones de suelo saturado que caracterizan a los humedales, e incluso proporcionando agua a las plantas para la fotosíntesis en condiciones de sequía.

Principales resultados

“Las aguas subterráneas tienen una extendida y estructurada influencia a escala global en la hidrología y ecosistemas terrestres”

Los resultados del modelo aplicado permiten observar una serie de patrones espaciales a escala global, regional y local. En el primero caso, el nivel del mar es dominante y un cinturón de zonas con aguas subterráneas someras rodea los continentes, más ancho allí donde hay llanuras costeras.

En la escala regional, la influencia del clima se manifiesta de manera que las regiones más secas tienden a tener una capa freática más profunda que las húmedas.

A modo de ejemplo, los investigadores señalan el caso de los desiertos destacándolos cómo zonas donde, en general, no hay muchos lugares con aguas subterráneas someras. También apuntan la influencia del terreno, ya que las zonas más llanas, con un drenaje más lento, presentan grandes extensiones de humedales, como la zona de la Amazonía central y otras zonas bajas de Sudamérica.

En el caso de la escala más local, el estudio destaca que la topografía domina a la influencia del clima y así, “debido al flujo del agua subterránea de las zonas altas a las bajas, los valles tienden a presentar capas freáticas poco profundas, incluso en zonas relativamente áridas o desiertos (oasis)”. En conjunto, el investigador de la USC considera que los resultados sugieren que las aguas subterráneas tienen “una extendida y estructurada influencia a escala global en la hidrología y ecosistemas terrestres”.

La capa freática y el clima

Las implicaciones de un mejor conocimiento en torno a la capa freática son múltiples, de las cuales los investigadores han querido destacar su incidencia en el clima.

Los humedales son la fuente principal de metano en la atmósfera, uno de los gases de invernadero más potentes. Además, cuando la energía del sol se concentra en la evaporación de agua del suelo y en realizar la fotosíntesis no se invierte en calentar el terreno y, por lo tanto, las temperaturas en la zona baja de la atmósfera son menores.

En el artículo se presentan observaciones de la profundidad de la capa freática de 1.603.781 pozos, a partir de archivos gubernamentales e información publicada en la literatura científica. Existen datos abundantes de América del Norte y en varios países europeos así como en Australia, pero muy escasa en relación a Asia y especialmente de África.

Para cubrir estas últimas zonas no observadas, los investigadores utilizaron un modelo hidrológico de aguas subterráneas forzado por clima, el terreno y el nivel actual del mar.

El objetivo era obtener una imagen global a alta resolución (~1 km), sin tener en cuenta las complejidades geológicas locales, de la profundidad de la capa freática en equilibrio con el clima, la topografía y el nivel del mar, es decir, “en estado natural, sin intervención humana debida a las extracciones para regadío u otros usos”, explica el docente de la USC.

El desarrollo del modelo presentado en la revista Science es fruto de una larga y estrecha colaboración entre la profesora Y. Fan y Gonzalo Míguez Macho, y han contado con apoyo del Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga).

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Referencia bibliográfica:

Y. Fan, H. Li, G. Miguez-Macho. “Global Patterns of Groundwater Table Depth” Science 339: 940 – 943, 22 de febrero de 2013.

2. Agua subterránea

2.1 Uso actual 2.2 Características de los acuíferos 2.3 Estimaciones de disponibilidad de agua 2.4 Posibilidades de explotación

En la ACRB se practica una moderada extracción de agua subterránea, recurso éste que, en ciertas zonas, se presenta con abundancia.

La utilización del agua subterránea mediante pozos perforados, data de principios de siglo; pero en la última década, y en la medida en que se han ido agotando las posibilidades de los recursos hídricos superficiales, la extracción se ha intensificado bruscamente, y se piensa que continuará así en el futuro, debido a la falta de obras de regulación a corto plazo que incrementen la oferta garantida del recurso.

  • Se recurre al agua subterránea para atender las demandas del consumo humano, del riego y más recientemente de la industria.
  • A los efectos de una evaluación del recurso y su integración en los planes de aprovechamiento en el período bajo estudio, la Unidad Técnica realizó una recopilación de toda la información existente, y encaró el inventario hidrogeológico, complementado con informaciones diarias del nivel freático en pozos expresamente elegidos y con ensayos de bombeo.
  • Teniendo en cuenta la metodología y los alcances del estudio, las conclusiones que siguen no son definitivas ni representan el juicio de investigaciones exhaustivas propias de un programa especial para tales fines.
  • Sobre la base de la información disponible, las zonas abarcadas por el inventario hidrogeológico fueron 9 y se indican en el mapa IV-2-1.

2.1 Uso actual

En el sector argentino se inventariaron 243 pozos perforados, 118 pozos excavados y 18 vertientes.

En el sector boliviano se inventariaron 26 pozos perforados, 23 excavados y 3 vertientes, lo que hace un total general de 431 fuentes de agua subterránea en la ACRB.

Estas fuentes no se hallan distribuidas uniformemente, sino que se encuentran en áreas geológicamente favorables donde predominan el cuartario, constituido en gran porcentaje por arena y grava.

Los pozos fueron realizados por organismos estatales o empresas privadas y se concentran en áreas en las que, debido a la escasez o dificultad de captación de agua superficial, se ha intensificado aquella explotación. Estas áreas se corresponden en general con zonas densamente pobladas, localizaciones industriales importantes o regadíos extendidos

En algunas zonas, como en la Quebrada de Humahuaca, el acuífero es una de las pocas fuentes disponibles para los asentamientos humanos, si bien el escaso volumen de la reserva no permite considerarla como alternativa de un posible embalse de aguas superficiales. En el valle del San Francisco, las perforaciones realizadas para la investigación petrolera proveyeron información, indirectamente, sobre la presencia de agua en el subsuelo, en especial delimitando zonas de artesianismo.

Como resultado de las investigaciones efectuadas, se ha determinado que en el sector argentino, el volumen de agua subterránea para abastecimiento doméstico y municipal alcanza a 6 hm3/año; para las industrias a 14 hm3/año, y para riego 10 hm3/año, lo cual significa un total de 30 hm3/año, o sea un caudal equivalente constante de casi 1 m3/s.

En el sector boliviano, la extracción sería considerablemente inferior: 0,4 hm3/año para usos domésticos y municipales, y 0,9 hm3/año para la industria azucarera.

A lo largo del año, el consumo de agua subterránea para la industria y el riego es bastante variable y complementa el agua superficial, especialmente en los meses de escasez, de agosto a diciembre. Para el servicio doméstico, la extracción es más uniforme a lo largo del año.

A pesar de existir importantes fuentes termales en la Alta Cuenca, sólo se explota comercialmente la de Termas de Reyes, a pocos kilómetros de San Salvador de Jujuy; existe también en la misma provincia un proyecto para crear un complejo turístico en las termas de Caimancito.

2.2 Características de los acuíferos

2.2.1 Sistemas acuíferos. Existen en la Cuenca acuíferos libres (freáticos), confinados y artesianos. Los acuíferos libres están constituidos por arenas y gravas del cuartario. Debido a su heterogeneidad, estos sedimentos presentan horizontes arcillosos que originan localmente acuíferos confinados.

En los valles de los ríos San Francisco, Lavayén y Guadalquivir, varias perforaciones pusieron de manifiesto la existencia de acuíferos artesianos. Estos se localizan en general en la base del cuartario, en el terciario subandino y en formaciones cretácicas para los dos primeros valles, y en el cuartario terciario para la zona boliviana.

Se investigaron las áreas de recarga y descarga de los acuíferos artesianos en base al análisis de las estructuras geológicas e interpretación de los perfiles de pozos.

2.2.2 Alimentación de los acuíferos. La alimentación de los acuíferos es esencialmente pluvial. En algunas zonas, como en la subcuenca del río Mojotoro, el norte del valle del río San Francisco y en algunos ríos de la subcuenca Tarija – Bermejo, existe una importante contribución fluvial, principalmente en los períodos de crecidas y posteriormente a los mismos.

  1. Mapa IV-2-1 – Zonas de Inventario Hidrogeológico
  2. Mapa IV-2-2 – Zonas con Mejores Posibilidades Acuíferas Subterráneas
  3. Otra fuente de recarga, en algunas áreas, está constituida por el retorno del agua utilizada para riego, que representa volúmenes importantes.

La alimentación pluvial puede ser directa o por infiltración en las regiones circundantes más elevadas. Este aporte parece ser importante en algunas zonas. La precipitación media anual en la subcuenca del río Grande – San Francisco es de 700 mm y en la del Tarija – Bermejo de unos 950 mm.

Los volúmenes de precipitación anual que caen directamente en las áreas con mejores posibilidades acuíferas se establecen en el cuadro IV-2-1. La ubicación de las mismas se presenta en el mapa IV-2-2.

Las medidas diarias de fluctuación del nivel freático realizadas con la red de pozos de observación, mostraron que las variaciones a lo largo del año son muy diferentes de un área a otra, con amplitudes que van desde unos pocos decímetros hasta varios metros. En algunos casos, las medidas indican una respuesta casi inmediata del nivel de agua con las precipitaciones. En general, para toda la ACRB, la variación media anual es de 1 metro.

2.2.3 Profundidad y calidad del agua subterránea. La profundidad del agua freática es muy variable, siendo función de la topografía y de la cercanía de los cauces superficiales. En algunas zonas de planicie, el agua se encuentra a profundidades superiores a los 30 m y en los alrededores de Perico y Güemes llega a más de 50 m.

En otras zonas, tales como Aguas Calientes, Ledesma, Colonia Santa Rosa, Tabacal y Abra Grande hay problemas de drenaje debido a la poca profundidad del agua freática. Esta misma causa puede originar serios problemas en algunas zonas en las que se estudia la construcción de grandes embalses como, por ejemplo, en la ciudad de Oran.

Las carnadas acuíferas artesianas de Tarija-San Luis se encuentran normalmente a profundidades de 40/60 m.

Cuadro IV-2-1. Precipitación anual media directa

En general, la calidad del agua subterránea, tanto para riego, como para uso doméstico e industrial, es buena.

Las mejores aguas se encuentran en la zona La Caldera – Vaqueros, Jujuy – Güemes, Orán – Pichanal y Calilegua – Fraile Pintado, así como en el Triángulo del Bermejo y en Tarija la salinidad aumenta en los valles de los ríos Grande, Lavayén y San Francisco. En la Quebrada de Humahuaca la salinidad es superior a la media.

2.3 Estimaciones de disponibilidad de agua

2.3.1 Características dimensionales de los acuíferos. Los límites laterales del acuífero libre y de los localmente confinados, fueron estimados en base a los mapas geológicos disponibles y luego de examinar los diferentes factores fisiográficos e hidrogeológicos.

En relación con el espesor del acuífero, el análisis de algunas perforaciones – que a excepción de las petroleras y de las realizadas cerca del contacto nunca llegaron a la base del cuartario – permite inferir valores preliminares. Los resultados se expresan en el cuadro IV-2-2.

2.3.2 Volumen de las reservas. Para los acuíferos libres y localmente confinados, las reservas embalsadas corresponden a la cantidad de agua almacenada en ellos, la cual es teóricamente posible extraer por bombeo. Se las calcula conociendo el volumen de embalse y el coeficiente de almacenamiento o porosidad específica, según que el acuífero sea confinado (surgente o no) o freático.

  • Los valores preliminares obtenidos por la Unidad Técnica sobre ciertos supuestos razonables de coeficientes de porosidad, almacenamiento y volúmenes relativos, se expresan en el cuadro IV-2-3.
  • Los recursos reguladores de los acuíferos, en su situación actual, corresponden al volumen de agua almacenado entre el máximo y el mínimo nivel piezométrico; estos niveles están influidos por la extracción actual y, en consecuencia, los recursos calculados son susceptibles de una extrapolación para el futuro en la medida en que las extracciones se incrementen.
  • El cuadro IV-2-4 establece los valores de los volúmenes reguladores sobre la base de una porosidad específica del 5%.

2.4 Posibilidades de explotación

  1. Las áreas definidas con un buen nivel en recursos de agua subterránea coinciden con las zonas más pobladas de la ACRB, y además con las zonas de suelos aptos para la implantación del riego.

  2. Teniendo en cuenta que, salvo el complejo de Las Maderas, no existe ningún proyecto en condiciones de puesta en servicio público en lo que resta de la década del 70, parece claro que las posibilidades de expansión inmediata de los servicios de agua potable, agua industrial y ampliación de áreas de riego, se apoyen en el alumbramiento de acuíferos subterráneos, por lo menos en la subcuenca Grande – San Francisco y en los alrededores de Tarija.
  3. Cuadro IV-2-2. Espesor medio y volumen saturado de las áreas con mejores posibilidades

Surge en consecuencia que se verificará un incremento acentuado de tal uso, el cual debería orientarse hacia su explotación racional en base a los valores preliminares de reserva aquí' indicados y a los estudios complementarios que se realicen en un futuro inmediato.

Cuadro IV-2-3. Volúmenes de agua subterránea

En este estudio las reservas detectadas de agua subterránea serán consideradas al realizar el balance hidrológico final y al planificar los aprovechamientos hídricos superficiales.

El cuadro IV-2-5 muestra las características principales de las zonas con mejores posibilidades de explotación.

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